La Candidiasis Intestinal es ciertamente una enfermedad típica de los tiempos que corren, el resultado de ciertas innovaciones médicas modernas tales como los antibióticos y la píldora y una dieta demasiado «moderna» de comida excesivamente refinada y muchos dulces. En ciertos círculos se la conoce como la  «enfermedad de los dulces».

Todo el mundo tiene Cándida en el cuerpo, en cierto modo ya nacimos con ella. De hecho, la Cándida Albicans es un comensal que vive en simbiosis con otros gérmenes del intestino sin provocar daño. En condiciones normales, es chequeada e inhibida por defensas normales del organismo (leucocitos, polimorfonucleares y monocitos) hasta que diversos agentes debilitan el Terreno Biológico del paciente y lo hacen vulnerable. Es en la presencia de estas condiciones que la Cándida puede empezar a crecer sin ningún control en los intestinos, ramificándose y colonizando todo el canal intestinal. El exceso de azúcares en la alimentación y un sistema inmune debilitado provocan la transformación del hongo en una forma micelar fúngica, que libera toxinas que dañan las líneas de defensa intestinal, permitiendo de esta manera el paso de macromoléculas proteícas parcialmente digeridas y otros tóxicos hasta el torrente sanguíneo.

 

La Candidiasis es una condición muy seria por dos razones diferentes:

  1. A menudo pasa desapercibida y no es diagnosticada, lo cual ayuda a la levadura a crecer sin ninguna traba.
  2. Por los numerosos síntomas que presenta, lo que hace es poner mucho estrés en el sistema inmunológico, forzándolo a que se enfrente, no solamente a la infección de levadura, sino además a todas las otras condiciones que esta misma infección causa. Todos los pacientes con candidiasis tienen sobrecargas hepáticas por acumulación de tóxicos y toxinas.

Los síntomas de Candidiasis y el nivel de severidad varían de persona a persona, pero los principales son: fatiga crónica, especialmente después de comer, depresión, ganas de comer alimentos como pan y cosas dulces (a la levadura le encantan los dulces), cambios de humor extremossentimientos de rabia (y agresividad), especialmente después de comer alguna comida dulce.Además de estos síntomas se puede experimentar hinchazón en el sistema linfáticodolores de tipo menstrualsudores nocturnos, dolores de pecho y articulaciones, pérdida de memoria, poca coordinación, visión borrosa, dolores de cabeza sin más, vértigo intermitente, insomnio, estornudos, incremento de alergias de la comida son algo bastante común.

El tratamiento médico alopático (ortodoxo) estándar para curar Candidiasis es el medicamentoNyastin, un producto que inhibe el crecimiento de problemas de levaduras del tipo de la Cándida. Otros dos medicamentos muy populares son Nizoral y Flucanozole. Aunque es verdad que estos dos medicamentos curan la Cándida, también es cierto que no funcionan siempre debido a la habilidad que la Cándida tiene para cambiar en diferentes formas para la resistencia a los medicamentos, tampoco previenen contra sucesivos ataques de la Cándida.

El protocolo bionutricional consta de cuatro fases:

  1. Correción Alimentaria: Evitar COMPLETAMENTE todos los azúcares rápidos, el alcohol, las levaduras y fermentos. Evitar alimentos procesados, postres, lácteos, harinas blancas y embutidos de baja calidad.
  2. Fase de Detoxificación Inicial: REPITO, todos los pacientes con candidiasis tienen sobrecargas hepáticas por acumulación de tóxicos y toxinas. 
  3. Fase de Acción Específica Anticándidas: Reforzar el equilibrio intestinal y las defensas, quelación de tóxicos y fitoterapia y acción antifúngica e inmunoestimulante específica.
  4. Fase de Estabilización: reforzar las defensas inmunitarias, antoxidantes y cofactores para reforzar el terreno.

Es necesario hacer un diagnóstico más en profundidad para pautar un tratamiento. Normalmente yo me inclino por hacer un «mix» de ambas técnicas, además seguir estos consejos acelerará la recuperación:

  • Una buena digestión es muy importante, ya que nada es mejor para la Cándida que encontrar restos de alimentos mal digeridos y en estado de descomposición. Hay que priorizar la ingesta de alimentos vegetales, legumbres, cereales integrales de calidad (arroz integral, trigo sarraceno, quinoa, amaranto y mijo). Se puede tomar pollo y pavo, pescado y huevos de calidad.
  • Tanto el hacer ejercicio como el tomar agua, hará que se reduzcan los síntomas a la hora de limpiar las células de levadura ya muertas, rápidamente, del sistema. Es bueno beber té de canela y de clavo lo cual ayudará a combatir la náusea y los gases, además de ayudar a desinfectar el canal digestivo.

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